Partido Popular de España: Una imagen en renovación
Partido Popular de España: Una imagen en renovación

Con la elección de Pablo Casado como nuevo secretario general del Partido Popular (PP) en el marco de su XIX Congreso General, se puso cierre definitivo a la era de Mariano Rajoy al frente de la organización, y también se marcó el inicio de un proceso que se pedía desde las bases del partido: una renovación expresa de autoridades que inserte al PP en el nuevo tiempo político de España.

Desafíos de la nueva dirección del PP

Pablo Casado, en el poco tiempo que ha ejercido el liderazgo del PP, ha sabido llevar en una línea más decisiva los asuntos del partido. Así mismo, se ha centrado en la postura de defender la integridad de España ante los incidentes de Cataluña y los numerosos escándalos de corrupción que plagan las gestiones de casi todas las instancias de gobierno del país.

“El creciente voto joven español gana protagonismo en cada elección”.

Sin embargo, las transformaciones no se han limitado a un simple lavado de imagen y la irrupción de nuevos líderes, sino que el PP ha empezado a dirigir su discurso de una manera más efectiva hacia el creciente voto joven que gana protagonismo en cada elección. Un ejemplo palpable de esto se evidenció en las elecciones parlamentarias de Cataluña en 2017, donde el partido centro-liberal Ciudadanos fue el más votado por los jóvenes.

Por otro lado, el relevo generacional encabezado por Casado y su equipo de gestión puede venir acompañado de un estilo distinto a la forma bajo la cual se manejaba el PP hasta la época de Mariano Rajoy. Esto se refiere esencialmente a cuestiones de discurso, electorado objetivo, e incluso estilo de hacer campaña electoral.

De igual manera, el PP ha buscado hacer un uso más eficiente de las redes sociales, incorporar a la juventud del partido en sus instancias de participación y decisión, y adoptar un enfoque más inclusivo hacia personas no militantes en el partido, pero que simpatizan con el mismo. Esto se conjuga con la renovación de las estructuras regionales de la organización, para volverlas menos burocráticas y más dinámicas en relación a los cambios de la vida política española.

El PP ante la transformación de panorama político

Desde hace algunos años, el escenario político español ha cambiado de manera constante. El bipartidismo que caracterizó al país durante los últimos 40 años entró en una fase de agotamiento, lo cual se vio manifestado con el surgimiento de nuevas fuerzas políticas, tales como Ciudadanos y Podemos.

Justamente, Ciudadanos fue responsable de arrastrar hacia su terreno a un gran número de electores que antes se inclinaban por el PP. En consecuencia, el partido ha reconocido que un relevo generacional y transformaciones profundas son las herramientas que le permitirán mantenerse como un partido fuerte y relevante. Se debe demostrar que el PP puede hacer frente a los cambios con un lenguaje más cercano a las generaciones actuales.

“Gran parte de los líderes del PP sobrepasa los 50 años de edad.”

Obviamente, el PP aún tiene un largo camino por recorrer para concretar un cambio generacional completo, ya que gran parte de su dirigencia en el interior del país aún cuenta con un numeroso contingente de líderes cuya edad sobrepasa los 50 años de edad. Sin embargo, esto significa la valiosa oportunidad de realizar un cambio gradual que es bienvenido por muchos sectores dentro del partido, ya que la renovación no será traumática en ningún caso.

Además, esta nueva generación de dirigentes del PP también buscará optimizar la capacidad de reacción de la organización ante las nuevas circunstancias que atraviesa España, donde la población es cada vez más exigente de sus derechos y más consciente de la realidad nacional, en términos de la dinámica política, económica y social.

Al igual que Pablo Casado en el nivel nacional, existen otros interesantes ejemplos de esta nueva generación de liderazgo que está surgiendo. Un claro ejemplo es el de Francisco Nuñez en la región de Castilla-La Mancha, quien se caracteriza por tener una estrecha relación con la comunidad, lo cual le ha ganado mucho respeto y confianza dentro de los partidarios del PP, y lo coloca también como uno de los ejemplos de conducción para un verdadero relevo.

Igualmente, en otras regiones del país se observan nuevos líderes que surgen, como César Sánchez en la Comunidad Valenciana, Asier Antona en Canarias, Ana Beltrán en Navarra, entre muchos otros que tiene la tarea de refrescar las filas del PP.

Superando los escollos

La cuestión del independentismo catalán y las confrontaciones directas con el gobierno socialista de Pedro Sánchez, han puesto al PP en la palestra pública al establecer de forma categórica que, como oposición, harían saber que el gobierno de Sánchez ha operado bajo una frágil legitimidad y que su alianza con Podemos solo obedece a intereses partidarios y no de reivindicación nacional.

Así mismo, el PP buscaría dar una voz mucho más fuerte a la defensa de la unidad de España, lo que se une a un discurso que promueve el manejo responsable de la economía del país. Para ello, Pablo Casado debe ser la principal figura que encabece estas iniciativas.

En víspera de las elecciones municipales de 2019, queda observar si la renovación del partido surtirá el efecto deseado. Todo dependerá de cómo el PP continúe haciendo frente a los choques internos de la antigua dirigencia que aún mantienen ciertas cuotas de poder a lo interno.

La cuestión del relevo generacional se hace más importante porque debe tomarse en cuenta que el PP tiene la capacidad de pintar de azul el mapa español, tal como venía ocurriendo a inicios de esta década. Sin embargo, esto tendrá que adaptarse al nuevo esquema multipartidista que domina en España, sobre todo porque el espectro electoral de centro y derecha ahora tiene en Ciudadanos un duro competidor para el PP.

En conclusión, los retos de la nueva dirigencia del PP se perfilan como una lucha contrarreloj por no perder adhesiones en próximos procesos electorales, y a la vez de recuperar la credibilidad por parte de sus seguidores. Todo esto, en medio de un panorama político cada vez más complejo a nivel nacional.