Cómo hacer una campaña política con pocos recursos: Parte I
Cómo hacer una campaña política con pocos recursos: Parte I

Organizar una campaña política suele asociarse a una inversión casi ilimitada de recursos. Esto puede ser una realidad en algunos países, sobre todo en campañas de alcance nacional. Sin embargo, cuando el contexto es local o regional, existen interesantes formas para llegar a los electores, y no vaciar la cuenta bancaria en el intento.

Herramientas 2.0 gratuitas

Internet es un elemento fundamental en la actualidad, ya que propicia el intercambio, divulgación y alcance de información de todo tipo, hacia casi cualquier parte del mundo. Con la evolución del mundo 2.0 se han desarrollado cada vez más herramientas gratuitas para que los usuarios puedan aprovecharlas.

El marketing político no está exento a esta realidad, lo que permite que los partidos políticos y sus candidaturas puedan optimizar recursos y aumentar la captación de potenciales votantes, especialmente cuando el dinero puede ser una limitante o los medios de comunicación tradicionales no ofrecen espacios.

Además, no existe el mismo músculo económico entre una candidatura a presidente, primer ministro, senador o diputado nacional, en comparación con la de un alcalde, intendente, concejal o cualquier otro cargo de elección popular cuya presencia territorial sea más reducida.

Por eso, si se quiere hacer una campaña electoral eficiente y austera a la vez, puede comenzarse por las siguientes recomendaciones.

Redes sociales, una tabla de salvación

Las redes sociales sirven para conectar personas, compartir historias y diseminar mensajes. Su poder es incalculablemente alto, pero esto depende de un manejo adecuado. Actualmente, muchas marcas, empresas, fundaciones, instituciones y partidos políticos basan gran parte de su actividad de mercadeo en dichas redes. Veamos algunos consejos al respecto:

• Twitter, un medio eminentemente noticioso
Hace años se creyó que la red social del pajarito azul tendría sus días contados. Sin embargo, el tiempo demostró todo lo contrario. Hoy día se la usa principalmente para la difusión de noticias y eventos de importancia colectiva.
Es por ello que una campaña electoral puede valerse de Twitter para publicar información en tiempo real sobre actos de calle, reuniones públicas o discursos, combinando tres elementos principales: textos breves, fotos y videos.

• Facebook, ideal para exponer propuestas de campaña
Mientras Twitter es una red social ligera y rápida en lo que expresa, Facebook brinda la oportunidad de generar mensajes más extensos, así como también sostener una relación más reflexiva con la audiencia.
Esta red social puede ser idónea para publicar documentos y propuestas de campaña, obtener feedback del público, e incluso realizar presentaciones en vivo mediante Facebook Live.


• Instagram, el rostro alegre de la política 2.0
La red social Instagram se centra puntualmente en la divulgación de contenido audiovisual, conformado por tres aspectos fundamentales: fotografías, videos e historias temporales. También se caracteriza en muchos casos por mostrar un rostro amable y aspiracional por parte de sus usuarios.
Por lo tanto, si una campaña política desea maximizar su alcance, no puede dejar de lado el uso de Instagram. Esto se debe a que es un escenario perfecto para la publicación de imágenes sobre reuniones con la comunidad, la vida personal del dirigente político más allá de su accionar partidista, realizar videos en vivo, e incluso dejar espacio al humor mediante la publicación de memes.

Lo que no se debe dejar de lado en estas herramientas

Es muy importante que las cuentas de redes sociales que se destinen a una campaña política construyan sus perfiles de manera completa y transparente. Esto incluye los siguientes datos:

  • Colocar información de contacto, tal como un correo electrónico o número telefónico público. Siempre habrá quien desee contactar a la organización para plantear propuestas, hacer críticas u ofrecerse como voluntario.
  • Completar una descripción concreta e inclusiva, en la que se puede hablar brevemente de los ideales o aspiraciones de la organización política.
  • Fijar la ubicación geográfica de la cuenta, lo que crea arraigo con la audiencia que la sigue.
  • Publicar posts de manera frecuente, ya que se incrementa el tráfico y los seguidores, y se propicia una presencia constante en la memoria colectiva de quienes usan esta red social.
  • Interactuar con los mensajes privados o públicos que deja la audiencia, en la medida de lo posible.
  • Usar imágenes amigables y alegres cada vez que se pueda.
  • Hablar en un lenguaje directo y cordial a la audiencia, preferiblemente en primera persona plural.
  • Aprovechar el uso de etiquetas o hashtags para posicionar publicaciones.
  • Contar con un equipo permanente de community managers.
  • Compartir enlaces pedagógicos, para así transmitir las propuestas de campaña electoral.
  • Seguir las cuentas de dirigentes, simpatizantes y organizaciones afines. Lo mejor de todo, es que estas redes sociales son completamente gratuitas, y al inicio no requieren de una gran inversión económica para dar a conocer el mensaje que se busca difundir. Esto hace de ellas un medio imprescindible para que una campaña política digital rinda frutos con pocos recursos.