Cómo salir del foco de una campaña negativa

Las campañas negativas se han vuelto usuales en los períodos electorales en América Latina. El calificativo de “negativas” viene dado porque se centran en dos puntos: o atacar al adversario más que hablar de las propuestas y fortalezas propias, o en la generación de miedo para convencer al electorado de que la propuesta que se presenta es la única alternativa a ese escenario. Ya sean campañas de ataque como de miedo, la pregunta clave, si nos encontramos en este escenario, es cómo salir de la mejor manera posible del juego que propone el adversario. Les dejamos algunas claves para lograrlo.

  1. Evaluar el escenario: lo primero que debemos hacer es conocer muy bien dónde estamos parados, qué tanta visibilidad tiene el argumento en contra y cuál es la postura del electorado respecto de la situación. Es frecuente que las campañas negativas se vuelvan en contra de quien las comienza y que no haya necesidad de salir a contestar de forma explícita a alegaciones que son poco creíbles. 
  2. Respuesta contundente: Si efectivamente se va a contestar la respuesta debe ser contundente e inequívoca. Datos concretos, respuestas directas y reconocimiento de que se trata de una maniobra para desestabilizar la campaña. En la medida de lo posible la respuesta debería desarmar por completo la duda sembrada por el adversario. Además, la respuesta que se elija debe ser la que guíe la comunicación sobre ese tema sin desviarse del eje. 
  3. Vocero calificado: quien de la respuesta debe ser, en caso de ataques, la persona que es víctima de los mismos para generar empatía y credibilidad. En las campañas de miedo se podrá decidir qué vocero es el más calificado para que el mensaje sea confiable. El vocero deberá estar preparado para comunicar la respuesta de manera acertada y efectiva. A partir de allí se podrán construir respaldos que apoyen el mensaje que dará el vocero principal.
  4. Al mensaje, no a la persona: un error común al intentar salir del foco de una campaña negativa es responder de la misma manera: ir directo a por la persona que inició el rumor o que puso el tema sobre la mesa. De esa manera sólo vamos a perpetuar la práctica. Es clave ir al mensaje y desarticularlo con argumentos y no atacar a la persona en cuestión para defender la postura propia. 
  5. Anticipación: la planificación es clave en todos los aspectos de la campaña, y esto no es menos cierto para identificar qué puntos pueden ser blanco de ataque por parte de nuestros adversarios. En la medida en que los tengamos identificados vamos a poder reaccionar de forma más rápida ya sea para evitar que sean utilizados como para dar una respuesta efectiva que cierre el tema de manera definitiva.