En busca de la fórmula mágica

El pasado domingo 30 de junio tuvieron lugar las elecciones internas en el Uruguay. En estas, se definieron, además de las autoridades partidarias en la mayoría de los casos, los candidatos a la presidencia de cada partido y, posteriormente, se define la fórmula presidencial de cara a las elecciones nacionales. En la noche en que se conocieron los resultados sólo un partido, el Partido Nacional, anunció su fórmula para la instancia que viene: el actual senador Luis Lacalle Pou -ganador por amplio margen de la interna- junto a la presidenta del Partido, Beatriz Argimón. Los demás partidos no han definido aún cómo se conformará la dupla que aspirará a encabezar el gobierno en octubre.

¿Qué importancia tiene la fórmula? Es la primera impresión de unión del partido una vez terminada la etapa de internas: el primer paso a terminar con la contienda hacia dentro y mirar hacia las elecciones nacionales, como un equipo consolidado. Esta es la razón por la que es importante anunciarlo cuanto antes, ya que es un símbolo de fortaleza como agrupación.

¿Qué se debe tomar en consideración a la hora de armar esta fórmula? Quien acompañará al candidato a la presidencia como candidato a vicepresidente debe «equilibrar» la imagen de este, debe aportar lo que al candidato le falta y matizar lo que le sobra. En los tiempos que corren es importante que sean en muchos aspectos antagónicos (distinta edad, género) pero la prioridad es que demuestren un futuro común, una proyección y habilidad para gestionar el país. Muchas veces la vicepresidencia se otorga al segundo lugar dentro de las elecciones internas pero, en el caso de Uruguay en este período, no parece ser la norma. No se debe olvidar tampoco el rol clave del vicepresidente como cabeza del parlamento, sobre todo considerando escenarios futuros sin mayorías parlamentarias y donde una figura articuladora será de especial importancia.

No hay fórmula mágica para ganar las elecciones y la fórmula presidencial no es la llave maestra al éxito, pero si es un movimiento estratégico de mucho peso y que será de suma importancia para el elector cuando se enfrente a las urnas.