Qué le aporta el partido a la imagen del candidato

La estética, la agenda presentada por el candidato, los pilares del programa de gobierno e incluso la vestimenta, suelen verse comprometidos por la línea que sigue el partido. En tiempos en los que los partidos políticos han perdido fuerza entre los votantes más jóvenes y el caudillismo sigue siendo de vital importancia en los países de América Latina, ¿qué tan importante es mantenerse dentro de los lineamientos del partido?

Sobre todo cuando hablamos de partidos tradicionales, este puede ayudar a darle marco y fuerza a la imagen del candidato: si se aggiorna con la línea del partido, muchos de los valores previamente atribuidos al partido pasarán a vincularse también con la persona. Sin embargo, hoy día los candidatos suelen querer marcar sus diferencias con el partido para acercar votantes indecisos, o captar el voto joven que muchas veces se cautiva por un potencial caudillo.

Es pertinente recordar, en una primera etapa, el porqué somos parte del partido: qué valores, tradiciones o historia compartimos con este y enfocar nuestro discurso hacia allí. Comenzar hablando de los puntos comunes, para «justificar» el lugar que ocupa el candidato en este sector. Una vez establecido, podemos virar el discurso a asuntos más personales, que tal vez nos separen un poco de la agenda y la línea del partido pero sin enfrentarnos. Si seguimos este orden podremos tener lo mejor de dos mundos: el individualismo y la contención de un partido con trayectoria.